Un sueño que puede hacerse realidad

Defensa y Justicia volvió a pisar fuerte en Brasil. En esta oportunidad venció 3 a 2 a Bahía. El equipo mostró carácter, convirtió tres goles de visitante con lo importante de esto. Pero además de los 22 protagonistas hubo otros: el var y el árbitro.

En el partido anterior con el pase del Halcón a cuartos de final de la Copa Conmebol Sudamericana habíamos titulado aquella crónica como “esperanza total” y hoy esa esperanza la trasladamos a “sueno”. Y un sueño posible dado el resultado del partido ya que los de Florencio Varela con esta victoria tiene una gran cantidad de resultados posibles para lograr el paso a la semifinal del torneo por primera vez en la historia.

En lo que respecta al encuentro tenemos que decir que estuvo marcado por la incertidumbre. Una incertidumbre que se la debemos sin lugar a dudar al árbitro Ecuatoriano Guerrero Alcivar, que tomó un protagonismo en la tarde-noche no deseado. Y no podemos entender lo sucedido sin tener presente a cada rato a quien debería impartir justicia, ya que en casi todos los goles tuvo incidencia.

Defensa arrancó como siempre. Adelantado y tratando de mantener la pelota. Y bahía hizo lo que la mayoría de los equipos con El Halcón, esperar el error y aprovecharlo.

Y a los pocos minutos ya los de Florencio Varela se encontraron en ventaja. Una jugada que surge de una recuperación de Larralde en la mitad de la cancha, un pase fallido de Romero que, aprovechando un rebote en el marcador central de zurda cruzado al palo izquierdo de Anderson convirtió el primero del partido. Y fue allí donde entró el jugador 23: el VAR. Se tomo varios minutos para analizar la jugada, pero finalmente confirmaron el gol.

Unos minutos después este jugador número 23 volvió a jugar. Y esta vez a favor de los dirigidos por Crespo. Una pelota larga en la que Frías queda mano a mano con el delantero Gilberto y éste lo desparrama al defensor, cruza el balón en un derechazo y mara el empate. Un empate que no fue, ya que VAR dijo que estaba adelantado, una decisión bastante discutible por no decir errónea.

Y el VAR fue protagonista otra vez: y en esta oportunidad acertadamente cobrando un penal a favor de Defensa por un pisotón en el talón de Aquiles a Pizzini. Que Braian Romero cambió por gol pegándole con la derecha abierta al palo izquierdo de Anderson. Convirtiéndose el máximo artillero del torneo. El Halcón tenía una ventaja interesante, pero todos teníamos la sensación de que cualquier roce en su área el árbitro ecuatoriano iba a tratar de inclinar la balanza ya que el partido a esa altura estaba totalmente desvirtuado.

Fue así como unos minutos más tarde y con otra de las incontables veces, intervino el VAR. Penal para Bahía que en este caso fue, ya que Frías (que tuvo una noche mala) le pegó un manotazo a la pelota. Fue Gilberto, el mismo al que le habían anulado el 1 a 1, que descontó para los de Brasil.

No pasó mucho tiempo para que el “impresentable” del referí marcara otro penal. Pero esta vez todos nosotros, incluso a los que se encontraban en el VAR, estábamos convencidos de que no había sido. Sin embrago Guerrero dijo sí. Y como Dios quiere a los humildes y el pueblo Varelense lo es, se acordó de Varela e hizo que Gilberto la tirara a las nubes. Por suerte el primer tiempo terminó dos a uno. Ah con 14 minutos de más, un récord para analizar luego.

La segunda mitad no fue tan intensa en emociones como la primera, pero no menos entretenida. El técnico de Bahía Venker Menezes realizó muchas modificaciones para ver si podía torcer el rumbo del partido, pero no lo pudo lograr. Y Crespo esta vez tuvo suerte con los cambios. Ingresó Enzo Fernández que en una excelente contra aumentó el marcador para Defensa. 3 a 1 con un visitante mejor parado atrás, más allá de que a veces sufría, y un local que no le encontraba la vuelta.

Parecía todo liquidado y tranquilo. Pero un error de concepto en los de Varela pusieron de pie nuevamente a Bahía. Un contrataque con mucha gente a favor, cuando debían tener la pelota, terminó en gol de Bahía. Fue Matheus Santos quien puso el 3-2 definitivo.

Se sufrió más de lo debido, pero se ganó y la verdad es que en este tipo de torneos es lo importante. Queda la revancha en Florencio Varela la próxima semana y allí se definirá si Defensa juega por primera vez en su historia semifinales de un torneo internacional.

Pasamos de la esperanza a un sueño. Pero lo cierto es que ese sueño cada vez está más cerca de hacerse realidad.

Por: Daniel Aranda

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